Una herida es la pérdida de continuidad de la piel y una cicatriz es la forma natural del cuerpo de sanar y reemplazar esa piel.
Este proceso es complejo y sus resultados pueden ser imperfectos, inestéticos e inestables y presentan en ocasiones cicatrices defectuosas como: cicatrices con apariencia plana, elevada, ensanchadas, queloides, grumosas, hundidas o irritadas. Para esto, el paciente acude a la revisión de cicatriz con su Cirujano Plástico, para mejorar o reducir la apariencia de la misma.
El paciente debe saber que las cicatrices nunca se borran, sólo se mejoran.